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Investigan si los tratamientos para la psoriasis alteran la presencia de un ácaro que vive en la piel

Un becario de la Facultad de Medicina de la UNNE estudió por primera vez -con pacientes de Corrientes y Chaco-
03 de julio de 2026

Si los medicamentos que modifican el sistema de defensas del organismo en pacientes con psoriasis favorecen la multiplicación de microorganismos que habitan de forma permanente en la piel humana. Los resultados, aunque preliminares, muestran variaciones individuales que justifican continuar la investigación. El trabajo obtuvo el Premio a las Exposiciones Orales de la XXXI Reunión Científica y Tecnológica de la UNNE.

 

En la piel humana viven de forma permanente pequeños ácaros microscópicos del género Demodex. Hay dos especies que habitan de manera regular: Demodex folliculorum y Demodex brevis, y se alojan en los poros y en las glándulas de la piel. En condiciones normales su presencia no causa daño alguno, pero cuando su número supera los cinco ácaros por centímetro cuadrado de piel, pueden generar una enfermedad llamada demodicosis, provocando lesiones cutáneas.

Estudios existentes demostraron que la multiplicación de estos ácaros está relacionada con el estado del sistema de defensas del organismo: cuanto más debilitado está ese sistema, más se reproducen. Este fenómeno se observó, por ejemplo, en personas con VIH o en pacientes oncológicos.

La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel en la que el propio sistema de defensas del organismo ataca tejidos sanos, lo que genera escamas y enrojecimiento. Para casos de moderada a alta severidad, existe un grupo de medicamentos llamados terapias biológicas, que actúan específicamente sobre los mensajeros del sistema inmune que desencadenan la inflamación. Estos medicamentos modifican de manera selectiva el funcionamiento de ese sistema.

Tomás Alejandro Soler, estudiante de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y realizó un trabajo de investigación en el marco de una beca otorgada por la Secretaría General de Ciencia y Técnica de esa universidad. El trabajo, titulado «Dermatodiagnóstico de la Demodicosis en pacientes con psoriasis pre y post terapia biológica de la Provincia del Chaco», es dirigido por el doctor Marcelo Gabriel Medina, Dermatólogo e infectólogo, docente investigador de la Facultad de Medicina de la UNNE, y se llevó a cabo en el Centro Nacional de Parasitología y Enfermedades Tropicales (CENPETROP). El trabajo recibió el Premio al mejor trabajo de Exposiciones Orales en el Área Ciencias de la Salud durante la XXXI Reunión Científica y Tecnológica de la UNNE.

El doctor el doctor Marcelo Gabriel Medina junto a Tomás Alejandro Soler llevan adelante el trabajo «Dermatodiagnóstico de la Demodicosis en pacientes con psoriasis pre y post terapia biológica de la Provincia del Chaco».

La pregunta que impulsó la investigación de Soler fue si esa modificación del sistema inmune, producida por los medicamentos para la psoriasis, podía favorecer la multiplicación de los ácaros Demodex en la piel de los pacientes. Se trata de una pregunta sin respuesta en la bibliografía científica disponible, especialmente en lo que refiere a poblaciones de América Latina.

Medir e identificar. El trabajo se propuso cuatro objetivos concretos: medir la cantidad de ácaros presentes en la piel de los pacientes antes de iniciar el tratamiento biológico; volver a medirlos a los seis meses de haber comenzado ese tratamiento; comparar ambos resultados para detectar cambios; e identificar si existían características particulares de los pacientes —edad, sexo, tipo de psoriasis, enfermedades asociadas— relacionadas con esos cambios.

La investigación incluyó a pacientes adultos de entre 18 y 85 años, de ambos sexos, con diagnóstico confirmado de psoriasis, residentes en zonas urbanas y periurbanas de las provincias del Chaco y Corrientes. Los participantes fueron seleccionados por un médico dermatólogo entre quienes concurrieron a consulta durante el período del estudio.

Para participar, los pacientes no debían haber recibido ningún tratamiento antibacteriano ni antiparasitario —ni en cremas ni por vía oral— en los dos meses anteriores al inicio del estudio. Tampoco podían haber sido sometidos a procedimientos dermatológicos como peelings o tratamientos con láser en los seis meses previos. Quienes fumaban activamente o no aceptaban participar también quedaron fuera del estudio. Todos los participantes firmaron un formulario de consentimiento informado, y el trabajo cumplió con los principios de la Declaración de Helsinki —el marco ético internacional para investigaciones en seres humanos—, con aprobación del comité de ética correspondiente.

La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel en la que el propio sistema de defensas del organismo ataca tejidos sanos, lo que genera escamas y enrojecimiento. (Foto Gentileza CENPETROP)

Para detectar y contar los ácaros, se utilizó una técnica de referencia internacional que consiste en aplicar una sustancia similar a la del pegamento de objetos de vidrio sobre un cuadrado de un centímetro de piel. Al retirar ese material, queda adherida la capa más superficial de la piel junto con los ácaros que pudieran estar presentes. Esa muestra se analiza luego al microscopio. La medición se realizó en dos momentos: antes de comenzar la terapia biológica y a los seis meses de haberla iniciado. Un segundo profesional con experiencia en dermatología y parasitología revisó las muestras para verificar los resultados.

Los datos se registraron en una planilla con información de cada paciente y se analizaron con una prueba estadística diseñada para comparar resultados en los mismos individuos antes y después de una intervención.

Resultados. Al momento de publicar los resultados, se contaba con datos completos —medición antes y después del tratamiento— de ocho pacientes. La mitad de ellos, cuatro personas, tenían presencia de ácaros en niveles que pueden considerarse infestación antes de iniciar el tratamiento. Esa misma proporción se mantuvo después de seis meses de terapia biológica.

Al analizar los casos individualmente, tres pacientes que antes del tratamiento presentaban ácaros en cantidad elevada dejaron de tenerlos después del tratamiento, mientras que otros tres pacientes que no los tenían comenzaron a presentarlos. Dos pacientes no mostraron ningún cambio en su situación.

Rosácea papulopustular, complicación frecuente de la demodicosis causada por un exceso de ácaros microscópicos del género Demodex en la piel. (Foto Gentileza CENPETROP)

Las edades de los participantes oscilaron entre los 26 y los 66 años, con una edad promedio de 46,8 años. El 62,5% de los pacientes incluidos en este estudio preliminar fueron mujeres y el 37,5% fueron varones.

El estudio no pudo confirmar aùn que la terapia biológica para la psoriasis produzca un aumento en la presencia de ácaros Demodex en la piel de los pacientes. Sin embargo, los cambios individuales observados —con casos que pasaron de tener ácaros a no tenerlos y viceversa— indican que la relación entre este tipo de tratamiento y el comportamiento de estos microorganismos en la piel es compleja y merece seguir siendo investigada.

En las conclusiones expresadas por Soler manifestó que no obstante sus resultados son preliminares y que es necesario ampliar el número de pacientes para obtener conclusiones con mayor respaldo. Para eso, el equipo prevé continuar el seguimiento de los pacientes en el consultorio dermatológico en la provincia del Chaco.

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