Juan José Castelli vive una jornada que quedará marcada en las páginas más tristes de su historia. Una madrugada de lunes que se transformó en pesadilla para cientos de familias: en pocas horas, cayeron más de 205 milímetros de agua, colapsando por completo los sistemas de desagüe y provocando inundaciones sin precedentes en la zona urbana y parajes vecinos.
La situación es desesperante en los barrios más afectados. El agua no solo anegó las calles, sino que ingresó a las viviendas, alcanzando en muchos casos niveles de entre 50 y 60 centímetros. El panorama dentro de los hogares es desolador: familias enteras han perdido muebles, colchones y electrodomésticos, viendo cómo el esfuerzo de años quedaba sumergido bajo el agua en cuestión de minutos.
Se trata de productos de los que se desconocen su origen y condiciones de elaboración y son, por lo tanto, potencialmente perjudiciales para la salud de quienes los utilicen.